Es latente
el estado que influye
hasta la más ínfima gota
y duele
en el fondo;
y lastima
al final
a los pobres de espíritu.
Duele,
sin saber,
y destruye por dentro
cuando las agujas
corren sin detenerse
y miran
sin observar
a los demolidos.
Dejen ya de joder
no a los que
a veces tienen la pelota
sino a quienes
no la tienen
pero saben cómo jugar.
Reza la voz popular
y discrimina
sin saber
al fondo
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